viernes, 18 de enero de 2008

Do you want to die right now? (¿Vos te querés morir en este instante?)


El viernes 3 noviembre último la suerte golpeó a mi puerta, suena mi teléfono celular, era nada más y nada menos que MancusoR, el dios de la joda confirmándome que esa misma noche me pasaría a buscar por mi domicilio para llevarme con él en una de sus tan afamadas noches de gira*, invitación que gustosamente acepté.
La velada transcurrió con una cena, cervezas de dos colores, tragos, charlas de fútbol, mujeres**, anécdotas y otros tópicos comunes con otros amigos que MancusoR había convocado para esa noche.

Las cuatro de la mañana marcaba mi reloj cuando arribaba a mi domicilio, quince minutos después dormía plácidamente en mi cama, entregándome a los placeres oníricos contando despertarme a alguna hora pasado ya el mediodía.

Mis planes se vieron frustrados cuando aproximadamente a las diez de la mañana de ese mismo sábado el portero de mi edificio no tuvo mejor idea que apoyar alguno de sus dedos contra el timbre de mi departamento y así despertarme, a través del portero eléctrico me decía: “Ingeniero… le aviso que va a subir un plomero para revisar una pérdida de agua del departamento de abajo”. Realmente no entendía nada, pero dije: “bueno, que suba”. La llegada de este nefasto, bueno para nada, pedante, soberbio, hijo de un vagón lleno de putas, probablemente cornudo y con mal aliento, del plomero fue algo que logró sacarme de esa tranquilidad que trato día a día llevar adelante. El motivo de su visita era revisar mi baño para controlar que no hubiese ninguna pérdida que afectara a la vecina del piso de abajo.
Su revisión de mi instalación sanitaria considero que fue una de las más breves en la historia de las revisaciones de esta categoría, este funesto personaje ingresó se paró exactamente en el medio del baño y sin acercarse siquiera a la mochila del inodoro, a la ducha u otro lugar dijo: “acá hay que romper, probablemente sea de acá la pérdida”. A partir de ese momento muté en una forma de mi persona que jamás había conocido, simplemente me saqué de mis cabales, les pido imagen la situación para contextualizar el ¿por qué? de mi enojo.

Al concluir con la fugaz revisión, este bueno para nada me dice: “en un par de horas si te parece vengo y empezamos a levantar las baldosas del baño, la ducha y nos fijamos si realmente es de acá la pérdida”. ¡¡NO!! ¡¡DE NO CREER!!

A esta altura del relato deben ustedes saber que en mi vivienda tiene un problema en el comedor debido a una filtración de agua del vecino de arriba, a causa de ello mi techo y mi piso de madera están destrozados. Este tipo quería venir a colaborar con algo más de destrucción haciendo de mi reducto habitacional algo más que lugar detestable para estar.

Ni bien concluye con sus oraciones atiné a decirle: “Mirá, acercate al comedor… ¿vos ves el piso y el techo? Esto hace más de 6 meses que lo tienen que arreglar y nadie se hace cargo, y ¿vos querés que de buenas a primeras te deje entrar en mi casa y hagas mas desastres? NO ES LA FORMA, le grité.
Terminé agregando: “vos y nadie va a venir a romper mi baño hoy y menos para sacarse una duda, rompan en la vivienda donde está la humedad, empiecen por ahí” Lo despedí estrechando su mano sin muchas ganas (aclaro que detesto dar la mano sin fuerza, es una mala señal, pero este mal nacido bien merecido lo tenía).

Lo mal que me sentí en ese momento es al día de hoy indescriptible, lo que más odié fue que me haga levantar de mi plácido descanso, no me diera tiempo para bañarme, atiné a ponerme el primer pantalón que encontré y la remera que había usado la noche de ayer, totalmente apestada, no tenía la cara y los dientes lavados, o sea, cada vez que lo miraba y le hablaba a este gil lo estaba matando suavemente (?).

Si alguien ha pasado por lo mismo que yo, agradecería comparta su experiencia conmigo dejando algún comentario de esta anécdota.

Gracias, son siempre muy amables

Ing. Jean Chichè
Ing.jean.chiche@gmail.com

*A mi esposa Delia: es mentira, no fue unas de las clásicas giras de MancusoR

** A mi esposa Delia: sólamente fue hablar de mujeres. Entendeme querida, sino cito al menos la palabra "mujer" a este blog no lo vista nadie

lunes, 14 de enero de 2008

El último que apague la luz, yo me voy


Durante mi tiempo de residente en este país me dedicado con poco éxito a la dirección técnica de un equipo de fútbol sin ningún tipo de satisfacción deportiva.
El viernes último fuimos vapuleados contra un adversario netamente superior a nosotros desde lo físico, técnico, futbolístico y cualquier otro área donde un equipo de fútbol pueda ser medido y comparado con su rival.

Nuestro equipo, el Equipo Para Mi, ha sido encasillado como un conjunto de troncos entusiastas que hace lo que puede como puede, jugadores excedidos de peso, hombres de heladeras en el pecho, desordenados, desatinados en los pases, faltos de marca… Pero, no todo es una contra, somos grandes organizadores de eventos post-partido, la pizza con cerveza en la casa de uno de los integrantes nunca puede faltar.

Habiéndome replanteado todo el fin de semana el ¿Ahora qué hago? ¿qué hago? Decidí que lo mejor NO era ponerle a todo mucha mayonesa de la marca H*llmans, sino dimitir, tomarme el palo, que se haga cargo otro, yo no puedo más, tomo la salida del cobarde.
De recuerdo, y porque soy un tipo con códigos (?) les dejo la última charla táctica y técnica que con ellos tuve, podrán observar también el esquema táctico con el que salimos a jugar, era imposible perder… pero una vez que se mueve la pelota todo se va al demonio:

“Muchachos ¡de pie! Su míster los saluda

Como bien ya saben mañana viernes estaremos jugando contra el selectivo de Trinidad y lo´ vago´ (?), equipo que en los 2 últimos encuentros que hemos disputado nos haga ganado, se que la moral del equipo está baja, en el último partido disputado en la república de Mataderos fuimos parte importante y principal de una goleada sin precedentes, por si no alguno no recuerda el pesto nos lo comimos nosotros.
Por eso, haciendo referencia a las palabras de Mamone: “Hablando del viernes, me parece que tendríamos que ganar”, mañana no nos queda otra opción que conseguir esa preciada victoria, no lo hagan por ustedes, no piensen en sus familias, en sus novias, en el rock o en el metal, simplemente háganlo porque ya tengo la heladera (que no es el pecho de Agosto, por favor, evitemos el chiste fácil) llena de cervezas Heineken y también algunos entremeses salados a modo de picada.
El equipo está en la peor forma física de su historia, a no ser por dos excepciones: Mamone que está bajo un tratamiento especializado de correr y correr que ya le ha hecho perder 10 kilos de peso (estos 10 kg. los encontré yo y me los quedé, espero perderlos dentro de pronto) y Agosto que desde hace un mes y medio está yendo a entrenarse a un gimnasio para ser el que alguna vez fue (?).

En la táctica que se adjunta al presente encontrarán como quiero que funcione el equipo, toque, despliegue, siempre al servicio del buen fútbol (?), nada de “saque si quiero ganar”.
Desde mi posición de D. T., manager y míster del equipo agradezco el grande gesto de Cristian de ofrecer sus servicios de arquero y le deseo una pronta recuperación, su sacrificio será siempre bien valorado y tenido en cuenta para el futuro.

La defensa del equipo es cosa mía y de Bocha, va… cosa de Bocha únicamente, hoy me encuentro en la peor forma de mi vida, habiendo encontrado los 10 kg. que Mamone perdió y siguiendo sin devolverlos, me encuentro con poca movilidad y carente de toda cualidad física y futbolística rescatable, mi misión en el campo de juego será ocupar simplemente un lugar geográfico en la cancha, espero aportar algo. La tarea de Bocha dada su calidad futbolística será la de salir de forma prolija y buscar el juego asociado, en vos confiamos
El medio campo es de Mamone, a quien le dedico este (.). Puntualmente pidió ser el mediocampista del equipo, a él le tocará hacer el sacrificio extra por todos nosotros, no defraude.
La delantera es explosiva, Flaco, el hombre que no puede faltar en ningún equipo que yo dirija será el jugador que con su gambeta implacable se mueva por todo el frente de ataque y asista a Agosto (C) al cual le doy la cinta de capitán porque sin dudas algo de bueno el viernes tiene que tener, sino que no venga.
Los espero quince minutos antes para hacer la previa con el equipo, después vamos todos a mi reducto a festejar la victoria o embriagarnos para olvidar rápido la derrota.”


Les dejo un gran saludo a todos los integrantes del equipo Para Mi, sepan que ni bien publique este escrito de todos ellos me voy a olvidar sin mayores dilaciones, que la suerte los acompañe.


Gracias, son siempre muy amables
Ing. Jean Chichè
Ing.jean.chiche@gmail.com

lunes, 12 de noviembre de 2007

¿Qué sería de una vida sin quilombos?

Recuerdo que esta pregunta me la hizo uno de mis alumnos dilectos cuando daba clases en el Instituto de Ciencias, Filosofía y Crítica de Cine en Champs Élysées, “pochoclo” le decíamos cariñosamente entre los profesores, sus compañeros de estudios le decían “droga”, nunca entendí el ¿por qué? de ese sobrenombre.
En aquella época, dar clases era un lujo, un gusto para cualquiera que ejerciera la carrera docente en cualquier grado de la educación que fuese. Nuestra universidad constaba de un edificio principal y otras dos construcciones menores a los lados, si uno salía a caminar por sus alrededores se encontraba con los mejores paisajes que la naturaleza podría brindar a la vista, así como uno podía ver pasar el aire, también podía ver (?) las mejores frases filosofales escritas en el éter.

En una tarde de jueves, me dirigí a meditar junto al lago, cuando “pochoclo” se acerca y me pregunta (lo que sigue a continuación es un fragmento del diálogo que tuve con él):

Pochoclo: Ingeniero… me puede usted decir ¿Qué sería de una vida sin quilombos?
Yo: Una pregunta de difícil respuesta… es lo mismo que alguien preguntase ¿Qué sería de un mundo sin abogados? Algo realmente utópico, no existe.
Pochoclo: Bueno… gracias igualmente por su tiempo.
Yo: Gracias a vos por la profanidad de tu pregunta, prometo reflexionar sobre esto y comentarte mis conclusiones.
Pochoclo: Gracias otra vez, es usted muy amable.
Yo: De nada.

Los días pasaron, y esta pregunta seguía retumbando en mi cabeza y la respuesta no llegaba, no aparecía.
Empecé por preguntarme ¿qué son hechos generadores de quilombos?, y encontré: trabajo, pareja, familia, estudios, vecinos, fanáticas de Arjona, etc., la lista sigue pero creo que cada uno de nosotros la puede editar o crear de acuerdo a los quilombos que tenga.
Seguidamente, entendí que cuándo uno tiene quilombos para resolver lo primero que hace es desesperarse y elevar así todos sus problemas a la enésima potencia. Frases como: “no me molestes, no te das cuenta que estoy con diez mil quilombos”, “ahora no puedo, tengo muchos quilombos en mi cabeza”.
Con esta lógica de análisis creo que la forma más adecuada de terminar con todos los problemas que diariamente nos aquejan sería pegarnos un tiro a la altura de la sien o hacernos un harakiri con una galletita de agua; pero no, lo que hay que hacer es serenarse, hay que poner la pelota en el piso, y levantar la cabeza, la solución siempre aparece, todos tenemos la capacidad de resolver problemas (con diferentes métodos, pero todos podemos).

Semanas más tarde me volví a encontrar con Pochoclo y le dije:
Yo: Hola Pochoclo, ¡buenas tardes!
Pochoclo: Ingeniero, que gusto saludarlo
Yo: Lo mismo digo. Quiero decirte que he meditado sobre tu pregunta y he llegado a una conclusión...
Pochoclo: ¡Eso excelente! ¿A qué conclusión ha llegado?
Yo: En primer lugar quiero decirte que no tengo una respuesta a tu pregunta
Pochoclo: ¿Vos me estás gastando?
Yo: De ninguna manera… Simplemente quiero decirte que te tenés que tranquilizar, vos vas a poder solucionar todo lo que se te presente. Una buena forma de comenzar es haciéndole honor al sobrenombre que te han dado tus compañeros y compartir ese faso que tenés con tu maestro…
Pochoclo/Droga: Bueno… está bien, pero la próxima invita uno usted.
Yo: Ok, prometo hacerlo.

El resto de la charla lamentablemente no la puedo recordar, pero si recuerdo estar muy relajado y verlo a Pochoclo en igual estado, espero haberlo ayudado.

Cómo se darán cuenta es imposible tener una vida sin quilombos, el participar activamente en una sociedad e interactuar con nuestros pares nos lleva a meternos en situaciones que eventualmente devengarán algún problema para resolver, lo mejor es estar siempre tranquilos.
Igualmente convoco: Si alguien tiene la respuesta a esta pregunta preciso que me la haga llegar a mi casilla de mail, o, simplemente dejando un comentario al terminar de leer el post con el que hoy los convoco a visitar mi blog.

Gracias, como siempre son muy amables

Ing. Jean Chichè
Ing.jean.chiche@gmail.com


P.D. 1: Quiero dedicar este texto a Ariel D´onofrio por su humildad y magia, y por haberme dado el título para este escrito.

P.D. 2: Agradezco al staff de directivos y columnistas amigos de la web: www.vmeg.com.ar ¿Vos me estás gastando?, por su buena predisposición y capacidad de trabajo serio y dedicado. Espero no me combren honorarios en concepto de derechos de reproducción por citarlos hoy.

jueves, 25 de octubre de 2007

La brecha es cada vez menor

El sábado a la tarde (entrando en la noche) de este país en el que estoy instalado acaba de concluir el mundial de Rugby que se ha jugado en mi tierra, donde nuestra selección terminó con un decoroso cuarto puesto, y, los Pumas, así denominada la selección de Rugby argenta, finalizó en el tercer lugar obteniendo de esta manera la medalla de bronce y una hazaña histórica para los que practican ese deporte.
Estando durante más de 30 años en este país me he dado cuenta lo visceral que pueden llegar a ser sus habitantes en cuanto a deportes se trate. Antes era un privilegio para el fútbol, posteriormente se sumó el básquet y en menor medida lo hacen: Hockey femenino, tenis; y ahora, recientemente incorporado, el rugby. A honor de la verdad, el mundial de fútbol ocupa el primer lugar lejos de todos, es el único evento que logra que un país literalmente deje de funcionar, y así grandes atrocidades se han logrado cometer.

Lo que realmente me impresiona es que los argentinos se los acusa de falta de sentimiento nacionalista, pero tienen un amor por la camiseta de su país que va más allá de cualquier frontera, en otros países del primer mundo eso no se ve.
Otra cosa que se ve aquí y no en otros países que son del primer mundo es: gente pobre e indigente, bebés y niños desnutridos, una clase media completamente destruida, profesionales manejando taxis, desesperanzados, la lista se haría interminable; no vale la pena seguir.
Pero… ¡atentos! Antes cada 4 años, y durante un mes completo, todos son triunfadores, no tienen más hambre, vuelven a ser un país del primer mundo. Afortunadamente, la brecha ahora es menor, pueden unirse para ver un mundial de básquet, de hockey, liga y mundial de volley, cada 3 meses se pueden unir a alentar al equipo argentino de tenis en la Copa Davis, y así donde haya cualquier argentino de popularidad media ahí estarán todos alentándolo, sintiéndose superiores aunque sea por un momento.

Muchos pensarán que soy extranjero y que no tengo derecho a opinar sobre esto, podrían mandarme a caminar descalzo por los mismísimos siete infiernos, pero no, yo quiero encontrar sabiduría en este territorio tan vasto y provechoso en el que estoy.

Una idea en forma de pregunta llega a mi calva cabeza: ¿Qué ocurriría si de vez en cuando, cada 3, 6 meses, ó, 1 vez al año jugaran su propio mundial? El objetivo es simple, hay que ganarle a los enemigos que los azotan: El primer mundial sería contra el hambre y la desnutrición: todos empujando y ayudándose para combatir este flagelo y no ver más gente en paupérrimas condiciones de vida; y así podríamos seguir jugando mundiales hasta ganarles a todos estos buches del establishment.
Yo se que es una idea utópica, y hasta me enviarían al manicomio sin vacilarlo; pero bueno si lo llegasen a organizar no dudaría un segundo en tomar la nacionalidad celeste y blanca y jugar para su equipo.

Gracias nuevamente, como siempre son muy amables

Ing. Jean Chichè
Ing.jean.chiche@gmail.com

lunes, 15 de octubre de 2007

MancusoR, dios de la joda


La historia es de los tiempos mitológicos, donde la humanidad estaba tratando de adivinar cuál era su verdadera indentidad, incapaces de lograr tal empresa delegaban cualquier cosa que no pudieran resolver, en manos de los “dioses”.
Muchas culturas tuvieron deidades a las cuales adoraron y encomendaban su suerte en la vida, ejemplos sobran: los romanos, griegos; y, más adelante en el tiempo, los indios y los nórdicos. En esta última cultura es donde me quiero detener.

Hace tiempo estuve estudiando su mitología y no sólo supe ubicar en tiempo y espacio a Thor, Odín y Balder; sino que había un ser superior al que se hacía referencia de una forma muy particular, se trata de MancusoR, dios de la lujuria y la vida licenciosa.

Cuenta la leyenda que nuestro “dios” era uno de los más indisciplinados de la comunidad nórdica de seres superiores y les jugaba bromas pesadas a sus pares, cosa que le terminó costando la expulsión de este selecto grupo.
Así las cosas, fue confinado a vivir en el mundo de los mortales con una única misión en su vida, hacer el bien sin mirar a quien, pero… ¿qué clase de bien? ¿Cuidar a los enfermos? ¿alimentar a los que tienen hambre? No, nada de eso. Su objetivo principal era pasarla bien y quienes estuvieran alrededor suyo la pasaran igual o mejor todavía.
Las leyendas cuentan que fue el primero que creó las noches de “gira”: alcohol, baile y amor de alquiler fueron unas de las constantes que se daban en el pueblo nórdico de principios de los tiempos, hay quienes lo consideran un héroe en la actualidad, pues se le adjudica la creación del “oro negro”, más conocido como Fernet.

No hay mucha información recopilada del que es partir de ahora amigo de todos, los más conservadores de los historiadores le atribuyen la destrucción de los vikingos como comunidad asegurando que fue él quien se peinó a las mujeres de toda una aldea y a modo de souvenir dejaba un sombrero con dos cuernos para el uso de los hombres, por eso el 17 de julio además de ser el Día Internacional del Cornudo, es san MancusoR.
Se sabe que físicamente era enorme, ampuloso, su presencia imponía respeto en cualquier lugar donde estaba, pero una vez que se lo conocía todos querían estar con él; así de popular era.

Finalmente dicen que después de tanto vagar en el mundo de los mortales un día volvió a juntarse en el más allá con sus pares nórdicos quienes decidieron que se quedara indefinidamente con los mortales y que siga desempeñándose en lo que hace, que mal no estaba.
Hay quienes aseguran que está entre nosotros; la foto que se pone junto a esta columna dicen que se asemeja a él, pero no hay confirmaciones al respecto, sólo suposiciones.

Desde este humilde lugar, espero alguna vez encontrarlo o que él me encuentre y me lleve de “gira” un año entero, ya lo dijo W. Blake: “el camino de los excesos, lleva al palacio de la sabiduría”.

Gracias por su tiempo, son muy amables

Ing. Jean Chichè
Ing.jean.chiche@gmail.com

domingo, 5 de agosto de 2007

El tiempo te dio la razón


Bueno… empezar por pedir disculpas por la demora en escribir creo que es lo inmediatamente necesario, lamento esta tan prolongada ausencia, no es mi intención que se vuelva a repetir.
El tema que me propongo tocar hoy ha sido desencadenador de varios y candentes debates, despierta odios y amores, pero nadie puede negar el profundo respeto que nace cuando su nombre se escucha dando vueltas por el aire.
La persona a la cual le dedico mis ciberlíneas no es otra que Marcelo Bielsa, en este momento considero necesario confesar que cuando me quise dedicar al cibermundo de la comunicación tomé a su persona como uno de los paladines inspiradores en la búsqueda que encaro día a día.
El “loco”, como también es conocido, es de Rosario, provincia de Santa Fe, hincha fanático y enfermo de Newell’s Old Boys (Ñuls o los leprosos en términos más mundanos), conocida es su trayectoria como técnico en el fútbol nacional e internacional y su particular historia como entrenador de la Selección Argentina de Fútbol, no es necesario establecer un juicio de valor sobre esto, simplemente no quiero, no sería el objetivo al cual me propongo llegar.
Lo que siempre encontré rescatable de la personalidad de Marcelo Bielsa es el apego férreo a sus convicciones, su capacidad de poder explicar todo sin dejar al azar ningún detalle, el enfrentarse desde lo ideológico con cualquiera que le propusiera un debate desde la lógica, nunca quiso ser partícipe voluntario de ningún show (algo difícil si tomamos en cuenta lo mediático de su actividad).
“La honestidad no es una virtud, es una obligación”: esta frase es de su autoría, creo que resume su actitud, su carisma, su hombría de bien, pocos pueden decir esa frase y no evitar sonrojarse.
Hoy el mundo del fútbol lo extraña, todos sentimos su ausencia, los hombres que luchan por hacer mejor el ámbito en el que actúan y cuyo espíritu jamás podrá ser amedrentado siempre son necesarios, su ausencia ha demostrado que finalmente el tiempo le dio la razón.

Gracias, son siempre muy amables

Ing. Jean Chichè
Ing.jean.chiche@gmail.com

Nota: Invito a todos a visitar http://www.frasesbielsistas.blogspot.com/, ahí podrán descubrir y entender todos un poco más de la filosofía de este magnánimo ícono.

lunes, 23 de julio de 2007

17 de julio, Día Internacional del cornudo

Corneta, doble corona, sombrero de vikingo, cornicheli, guampudo, o simplemente ¡cornudo! Muchachos, hoy es su día, ¡salud, sea suya la gloria! (?)
Un festejo muy particular para gente poco común que lentamente se va imponiendo en un mundo globalizado donde cualquiera garcha con cualquiera y algunos salen perjudicados.

La historia del nacimiento de este día me la contó mi amigo Mangacuso, un domingo por la mañana cuando nos cruzamos por esas tantas casualidades que tiene la vida en la carnicería comprando carne para el tradicional asado dominical, nuestras mujeres estaban en la peluquería mientras les hacían unos retoques…
Todo comienza en las nórdicas tierras de lo que hoy se conoce como la península báltica, para ser más precisos, Noruega. Harald “el rubio”, el máximo soberano vikingo, sucesor de Harald “el duro” fue en busca de conquistar nuevas tierras, dejando totalmente descuidado su más preciado y codiciado bien, su esposa: Katya “la que está fuerte”.
Al regresar victorioso de varias batallas en el sur de la península, va en busca de su amada que lo estaba esperando algo agotada en su lecho matrimonial y con mirada de satisfacción, esas que sólo pocas cosas saben producir, al ingresar “el rubio” en la habitación, “la que está fuerte” le dio un sombrero con dos cuernos de marfil blancos en el frente que brillaban con particular resplandor, y le dijo: “no sólo sos el soberano más fuerte de esta tierra sino que desde hace varias semanas sos flor de cornudo, te regalo este sombrero” Así fue escrita la historia. Es por eso que en las futuras batallas los vikingos eran siempre vencidos y derrotados, ¿se imaginan? mandar 800 nórdicos todos con un sombrero con dos cuernos, debería ser (y deber ser) bastante desmoralizador para cualquier espíritu (por más combativo que se crea un cornudo es alguien moralmente detonado).
En estos tiempos que nos toca vivir, ya es una costumbre señalar a alguien como cornudo, más preocupante es cuando uno mismo se da cuenta que lleva una psicológica cornamenta en la frente y nada puede hacer para librarse de ella.
Si ustedes buscan en cualquier diccionario de frases y sinónimos encontrarán las siguientes acepciones: “cornudo”, “recontra cornudo”, “flor de cornudo”, “se choca los cuernos contra el marco de la puerta”, “no ve por los cuernos que tiene”; la lista es larga y los sinónimos son muchos, los invito a investigar.

Se da por descontado que este día se puede festejar, pero de una forma muy particular, es decir, uno busca a su pareja para pasar un buen momento y nunca la puede encontrar porque “se fue a la peluquería y no vuelve en todo el día”. En este momento se recomienda tomar la bebida o trago de su preferencia el 17 de julio y festejar (con el mayor perfil bajo posible) su propio día del cornudo. Afortunadamente nunca festejé este día, las veces que no puedo encontrar a mi amada ella siempre está estudiando intensamente y no debo molestarla, no hay que interrumpir a los genios cuando están trabajando.

Con esto me despido, espero haya sido de su interés y cuando sospechen de alguien que arrastre unos cuernos más grandes que los de Aires no duden en saludarlo, seguramente no lo sepa.

Como siempre son muy amables

Ing. Jean Chichè
ing.jean.chiche@gmail.com