domingo, 5 de agosto de 2007

El tiempo te dio la razón


Bueno… empezar por pedir disculpas por la demora en escribir creo que es lo inmediatamente necesario, lamento esta tan prolongada ausencia, no es mi intención que se vuelva a repetir.
El tema que me propongo tocar hoy ha sido desencadenador de varios y candentes debates, despierta odios y amores, pero nadie puede negar el profundo respeto que nace cuando su nombre se escucha dando vueltas por el aire.
La persona a la cual le dedico mis ciberlíneas no es otra que Marcelo Bielsa, en este momento considero necesario confesar que cuando me quise dedicar al cibermundo de la comunicación tomé a su persona como uno de los paladines inspiradores en la búsqueda que encaro día a día.
El “loco”, como también es conocido, es de Rosario, provincia de Santa Fe, hincha fanático y enfermo de Newell’s Old Boys (Ñuls o los leprosos en términos más mundanos), conocida es su trayectoria como técnico en el fútbol nacional e internacional y su particular historia como entrenador de la Selección Argentina de Fútbol, no es necesario establecer un juicio de valor sobre esto, simplemente no quiero, no sería el objetivo al cual me propongo llegar.
Lo que siempre encontré rescatable de la personalidad de Marcelo Bielsa es el apego férreo a sus convicciones, su capacidad de poder explicar todo sin dejar al azar ningún detalle, el enfrentarse desde lo ideológico con cualquiera que le propusiera un debate desde la lógica, nunca quiso ser partícipe voluntario de ningún show (algo difícil si tomamos en cuenta lo mediático de su actividad).
“La honestidad no es una virtud, es una obligación”: esta frase es de su autoría, creo que resume su actitud, su carisma, su hombría de bien, pocos pueden decir esa frase y no evitar sonrojarse.
Hoy el mundo del fútbol lo extraña, todos sentimos su ausencia, los hombres que luchan por hacer mejor el ámbito en el que actúan y cuyo espíritu jamás podrá ser amedrentado siempre son necesarios, su ausencia ha demostrado que finalmente el tiempo le dio la razón.

Gracias, son siempre muy amables

Ing. Jean Chichè
Ing.jean.chiche@gmail.com

Nota: Invito a todos a visitar http://www.frasesbielsistas.blogspot.com/, ahí podrán descubrir y entender todos un poco más de la filosofía de este magnánimo ícono.

lunes, 23 de julio de 2007

17 de julio, Día Internacional del cornudo

Corneta, doble corona, sombrero de vikingo, cornicheli, guampudo, o simplemente ¡cornudo! Muchachos, hoy es su día, ¡salud, sea suya la gloria! (?)
Un festejo muy particular para gente poco común que lentamente se va imponiendo en un mundo globalizado donde cualquiera garcha con cualquiera y algunos salen perjudicados.

La historia del nacimiento de este día me la contó mi amigo Mangacuso, un domingo por la mañana cuando nos cruzamos por esas tantas casualidades que tiene la vida en la carnicería comprando carne para el tradicional asado dominical, nuestras mujeres estaban en la peluquería mientras les hacían unos retoques…
Todo comienza en las nórdicas tierras de lo que hoy se conoce como la península báltica, para ser más precisos, Noruega. Harald “el rubio”, el máximo soberano vikingo, sucesor de Harald “el duro” fue en busca de conquistar nuevas tierras, dejando totalmente descuidado su más preciado y codiciado bien, su esposa: Katya “la que está fuerte”.
Al regresar victorioso de varias batallas en el sur de la península, va en busca de su amada que lo estaba esperando algo agotada en su lecho matrimonial y con mirada de satisfacción, esas que sólo pocas cosas saben producir, al ingresar “el rubio” en la habitación, “la que está fuerte” le dio un sombrero con dos cuernos de marfil blancos en el frente que brillaban con particular resplandor, y le dijo: “no sólo sos el soberano más fuerte de esta tierra sino que desde hace varias semanas sos flor de cornudo, te regalo este sombrero” Así fue escrita la historia. Es por eso que en las futuras batallas los vikingos eran siempre vencidos y derrotados, ¿se imaginan? mandar 800 nórdicos todos con un sombrero con dos cuernos, debería ser (y deber ser) bastante desmoralizador para cualquier espíritu (por más combativo que se crea un cornudo es alguien moralmente detonado).
En estos tiempos que nos toca vivir, ya es una costumbre señalar a alguien como cornudo, más preocupante es cuando uno mismo se da cuenta que lleva una psicológica cornamenta en la frente y nada puede hacer para librarse de ella.
Si ustedes buscan en cualquier diccionario de frases y sinónimos encontrarán las siguientes acepciones: “cornudo”, “recontra cornudo”, “flor de cornudo”, “se choca los cuernos contra el marco de la puerta”, “no ve por los cuernos que tiene”; la lista es larga y los sinónimos son muchos, los invito a investigar.

Se da por descontado que este día se puede festejar, pero de una forma muy particular, es decir, uno busca a su pareja para pasar un buen momento y nunca la puede encontrar porque “se fue a la peluquería y no vuelve en todo el día”. En este momento se recomienda tomar la bebida o trago de su preferencia el 17 de julio y festejar (con el mayor perfil bajo posible) su propio día del cornudo. Afortunadamente nunca festejé este día, las veces que no puedo encontrar a mi amada ella siempre está estudiando intensamente y no debo molestarla, no hay que interrumpir a los genios cuando están trabajando.

Con esto me despido, espero haya sido de su interés y cuando sospechen de alguien que arrastre unos cuernos más grandes que los de Aires no duden en saludarlo, seguramente no lo sepa.

Como siempre son muy amables

Ing. Jean Chichè
ing.jean.chiche@gmail.com

jueves, 17 de mayo de 2007

El hombre, su razón y su búsqueda

Cuando decidí crear y darle vida a este blog, pensé que iba a ser una tarea fácil, que cualquiera podría hacerla, grande* error el mío. El tener lugar para poder hablar, o mejor dicho, escribir sobre lo que uno quiere, puede llegar a generar un vacío tan o más grande que el mismo Océano Pacífico, eso es lo que hoy me está ocurriendo, tengo uno de los lugares más grandes e infinitos del mundo (Internet) para escribir lo que se me ocurra y no se por dónde empezar, ¡que contrariedad!

Esta situación me hizo recordar a mis épocas de colegio primario y secundario cuando la maestra de plástica o de literatura llegaba y nos decía: “Tema libre, escriban o dibujen lo que quieran”. Momentos como ese ponían a prueba la creatividad de uno… tantos temas para tratar, tan diversos, tan únicos ¿con cuál me quedo?
Recuerdo estar en la Escuela Técnica Superior de París junto con un amigo mío, en aquellas épocas un estudiante de intercambio (más adelante revelaré su identidad) tratando de definir un tema para poder cumplir con la tarea encomendada y los títulos empezaron a salir con demasiada facilidad: “Efectos de la revolución industrial inglesa en la literatura universal”, “Descomposición orgánica de las cucarachas”, y también surgían temas banales, como ser: “Boxer o slip”, “Papas fritas o ensalada rusa”, en fin, la lista es interminable pero por razones sintéticas vamos a terminarla aquí. Así pasamos toda la clase y no pudimos pensar en un tema para desarrollar, finalmente actividades plásticas fue una de las materias que tuve que recuperar en el gélido invierno francés, verano en este país en el que ahora resido.
Al salir de la Escuela lo dejé a mi amigo y emprendí rumbo hacia mi hogar, y me quedé pensando en porqué no pude pensar un tema, un sólo tema para desarrollar en clase ¿acaso tan idiota soy? al seguir caminando y observar que llevaba un zapato de cada color me di cuenta de lo inevitable, era un idiota.

Volviendo al tema que quería abarcar en esta epístola cibernética de hoy, ¿qué hago? ¿sobre qué escribo?. El tiempo pasó y con eso mis años mozos se fueron desvaneciendo, fui adquiriendo experiencia en algunas cosas y me he convertido en un total incompetente para otras, pero la búsqueda, la razón de mi ser se ha mantenido intacta, es una lucha interna, personal, íntima (pero no interactiva) contra todos los flagelos que denigran nuestra condición de humanos racionales, esas cosas a las que nos exponemos diariamente tan materiales, tan vacías, tan inocuas; es triste haber vivido tanto tiempo y ver como los objetos son los que transforman a la gente y no al revés.

Hoy, y a través de este pequeño lugar que tengo asignado en el ciberespacio, quiero reivindicar mi lucha e invitar a todos los que sientan lo mismo a unir fuerzas conmigo y terminar con este flagelo que acosa a la humanidad desde tiempos inmemoriales.
Ha habido, y, actualmente, hay muchas personas que intentan esta utópica lucha desde muchos lugares, todos distintos ellos en sus actividades y funciones, aquí serán reconocidos de forma periódica para que sepan que su lucha no ha sido, ni es, ni será en vano.


Gracias por su tiempo, son ustedes muy amables

Ing. Jean Chichè
Ing.jean.chiche@gmail.com


*Quiero agradecer al grande técnico de San Lorenzo Ramón Díaz su capacidad total y absoluta para reemplazar adjetivos por sustantivos sin ningún tipo de contemplación.

lunes, 19 de marzo de 2007

El cielo ganó un ángel

Este pequeño texto está dedicado para vos, no hace falta que de nombres, en mi memoria y en la de muchos quedarás siempre como una mujer de hierro, más fuerte que cualquier hombre.
Para Mi fuiste como una abuela, es imposible hacer memoria sobre todo lo que hice durante en mi infancia y no acordarme de vos; siempre estuviste vos. Me esperabas a la tarde y jugábamos a millones de cosas, juegos de mesa, cartas, en fin... tus pastelitos, tus tortas fritas, pizzas, tartas de verdura que muchos han criticado, nunca comí con tanto gusto.
Me costó mucho tener que despedirte y saber la última vez que te había visto fue en un festejo de año nuevo hacía 4 años, que desastre de mi parte. No haberte visto una vez más para que me dieras un abrazo de esos tan fuertes que sabías dar y me dijeras: "que alto que estás, y que lindo que estás así de gordito".
En algún momento te volveré a ver y te voy a visitar y me voy a quedar un tiempo largo, se que la nube que tenés en el cielo es lo suficientemente grande para todos, tente listas unas pizzas y unos pastelitos con dulce para el postre, seguro voy a llegar con hambre.

Gracias por haber existido
Ing. Jean Chichè
ing.jean.chiche@gmail.com

Si yo fuera usted lo pensaría dos veces ¿está bien?

Estimados cibernavegantes, Les doy mi más cordial y calurosa bienvenida a este, mi blog.
Por el momento se encuentra en versión beta y está siendo probado con las más rigurosas evaluaciones de calidad, confiabilidad y servicio.
En instantes estará actualizado y contará con un diseño novedoso, sobrio, agradable al gusto de cualquier internauta; por el momento pido disculpas, esto es lo que hay.

Les mando a todos un cordial saludo y me despido hasta el próximo comunicado.
Ing. Jean Chichè
ing.jean.chiche@gmail.com